Ayer se cumplieron 25 años de la muerte de Jorge Luis Borges. Llegó a ser un gigante de las letras tanto por su talento innato como por su fervor a su oficio. Toda su vida estuvo dedicada en cuerpo y alma a leer y escribir, aunque quizá debo decir que una buena parte de ésta en realidad estuvo dedicada a escuchar y dictar. Tiene razón Andrés Neuman; hay que dejar de intentar imitar al maestro y limitarse a leerlo. Al fin y al cabo el mismo Borges dijo que no se es grande por lo que se escribe sino por lo que se lee.
http://andresneuman.blogspot.com/2011/06/con-y-sin-borges.html
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada